Esta mañana he cogido un avión en el aeropuerto de Lima con dirección a Quito (ya estoy en Quito). En el control de los rayos X me han detectado la crema solar que uso en la montaña. Se me olvidó colocarla en el equipaje facturado. Al menos no se me olvidó meter las lentillas y su líquido de limpieza, o la navaja suiza que llevo, porque eso sí que habría sido fatal. Claro está, me la han requisado y la han tirado a la basura.
Estoy enfadado porque siempre he pensado que es una completa gilipollez esta norma sobre la seguridad de las cremas y los líquidos. El problema con mi crema era que el recipiente era de 200 ml. En la página de AENA relativa al transporte de líquidos en el equipaje de mano podemos leer:
Únicamente está permitido llevar líquidos en el equipaje de mano en los siguientes casos:Por tanto, si hubiese llevado un envase más pequeño, no hubiese pasado nada. Aquí, el tamaño sí que importa. Si hubiese divido la crema en dos recipientes más pequeños, no hubiese tenido problemas en introducir la misma cantidad de "materia potencialmente peligrosa" en el avión. Pero aún así, el recipiente de crema vacío no me habrían dejado meterlo en el avión, ¡aunque estuviese completamente vacío!
- Líquidos en envases individuales de capacidad no superior a 100 ml. contenidos a su vez en una bolsa de plástico transparente con sistema de apertura/cierre y de capacidad no superior a 1 litro (bolsa de aproximadamente 20 x 20 cm.). Sólo se puede transportar una bolsa por pasajero, incluidos niños.
Los contenidos de esta bolsa deberán caber cómodamente y la bolsa con dichos contenidos deberá poder cerrarse completamente.
¿Y qué tontería es esa de llevar los envases en una bolsa transparente de 1 litro de capacidad?
Pero eso sí, en la página de AENA podemos leer que "las medidas no limitan la adquisición por los pasajeros de estos líquidos o sustancias en las tiendas situadas más allá del punto de control donde usted muestra su tarjeta de embarque, en las tiendas duty free de aeropuertos autorizados de países no comunitarios o a bordo de las aeronaves operadas por una aerolínea de la UE". Me gustaría saber que pasaría si un día un terrorista introduce una bomba líquida gracias a que alguien (un cómplice) de la zona de las tiendas le ha vendido una botella de whisky que contenía el explosivo. ¿Prohibirían a partir de entonces la venta de líquido en el aeropuerto? Lo dudo, estoy absolutamente convencido de que no lo harían, porque es un gran negocio para los aeropuertos.
No lo entiendo, para mí no tiene ningún sentido. Si quisiera meter un explosivo líquido en un avión, me lo podría meter por el culo en un recipiente y no se darían cuenta, como hacen algunos traficantes de droga. Si alguna vez se le ocurre a alguien hacer eso, ¿a partir de entonces nos harán una exploración anal a todos los pasajeros? Por lógica, tendría que ser el siguiente paso...
Ahí tenemos a nuestros queridos políticos , que aplaudieron e impulsaron la implantación de estas medidas, que seguramente muchas veces no sufren porque ellos tienen accesos VIP, o le dicen al agente de seguridad "tú no sabes con quién estás hablando, tú trabajas para mí".
Ahora me tocará comprarme una crema nueva. Me pregunto cuánto dinero se habrá ido tontamente a la basura en todos estos años (desde el año 2006) por estas medidas de seguridad aérea. Seguro que alguien ha hecho el estudio y ha evaluado su coste.
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