Anoche me acosté a las 21:30 a dormir, me encontraba muy cansado. Llevaba en pie desde las 6:30 y en realidad, las 21:30 de Lima eran las 4:30 de España (7 horas más): casi 24 horas despierto.
Esta mañana de he despertado a las 5:30, he dormido bastante, pero ahora mismo estoy bostezando. Es lo que tiene el jetlag, espero que en un día se me haya ido.
Hace frío en Lima, como en Alicante en invierno. Pero claro, aquí es invierno ahora.
Había leído en la Lonely Planet que Lima es una ciudad triste porque siempre está cubierta de nubes, lo que hace que sea una ciudad gris, oscura. Y es verdad, ayer cuando llegaba estaba así, y esta mañana sigue igual. Me han dicho que normalmente no llueve, y si llueve, lo hace muy flojo, lo justo para fastidiar. Cuando
Francisco Pizarro estuvo por aquí y fundó Lima el 18 de enero de 1535, era verano, así que no sabía que este no era el sitio más bonito para vivir en invierno.
En un rato, a las 11:30, me esperan en el
Centrol Cultural de San Marcos, la Casona de San Marcos. Mientras tanto, voy a seguir trabajando en mis presentaciones.